Informe OBS: El 85% de los empleos que habrá en 2030 no se han inventado todavía

 

  • En España funcionan 34.528 robots, según la Asociación Española de Robótica (AER-ATP).
  • Según Eurostat, en España trabajaba en sector TIC el 2,4% de población ocupada, frente a una media europea de 3,5%.
  • El 12% de los empleos en España se automatizarán en los próximos años.
  • Entre 1970 y 2015, los ordenadores destruyeron en Estados Unidos 3,5 millones de puestos de trabajo a la vez que contribuyeron a crear 19,3 nuevos.

 

¿Qué es el desempleo tecnológico?

Se entiende por desempleo tecnológico la pérdida de puestos de trabajo provocada por la incorporación de nuevas tecnologías que pasan a desempeñar eficazmente tareas hasta entonces desarrolladas por personas.

El fenómeno del desempleo tecnológico no es nuevo. Pero comenzó a ser un tema de preocupación y debate a partir de la Primera Revolución Industrial que tuvo lugar en Gran Bretaña entre 1760 y 1830.

Alarma por la irrupción de las TIC: hay riesgos, pero no exageremos

En nuestros días, el concepto de desempleo tecnológico se aplica a los puestos de trabajo perdidos o desplazados por la incorporación de las denominadas TIC: tecnologías de la información y la comunicación.

Hoy parece preocupar más que en pasado, entre otros motivos, por:

  • La velocidad a la que ahora se produce.
  • El mundo está mucho más interconectado que antes.
  • Las noticias se difunden con gran facilidad.
  • Bastantes innovaciones son secundadas en poco tiempo por millones de usuarios y consumidores. Hace veinte años no existían productos o servicios como Google, Facebook, iPhone, Youtube, Netflix, Tesla, Uber, Bluetooth, Twitter, Kindle, iPad, GPS...

En muchas profesiones hay un elevado porcentaje de tareas desempeñadas que no son rutinarias y, por tanto, no son directamente automatizables.

Además, la implantación de nuevas tecnologías es un proceso lento y muchos empleados son capaces de adaptarse a ellas.

Tecnologías que nacen y mueren

Los que ahora tienen más de cincuenta años han visto nacer y morir los vídeos como soporte de películas.

  • El fax, que en España empezó a generalizarse a partir de 1980 (y en pocos años arrinconó al telégrafo y al teletipo), tiene hoy un uso marginal: ha sido desbancado por el correo electrónico.
  •  En los países desarrollados han pasado a ser residuales el envío de cartas, postales y felicitaciones de Navidad en papel a través de servicios de Correos: ahora se mandan imágenes y textos a través del teléfono móvil.
  • La aparición de novísimas tecnologías supone el desplazamiento o la muerte de aquellas nuevas que no son capaces de reaccionar adecuadamente a los competidores recién llegados.

¿Cuántos trabajan en España en TIC?  y Empleados TIC que trabajan en empresas no TIC

Según, Eurostat, en España trabajaba en sector TIC el 2,4% de población ocupada, frente a una media europea de 3,5%. España ocupaba la posición 21 de 28 países; le seguían Portugal, Bulgaria, Letonia, Chipre, Lituania, Rumanía y Grecia. Este bajo porcentaje no debe interpretarse automáticamente como algo negativo; para hacer un juicio valorativo habría que tener en cuenta otros factores. Uno de los cuales es la importancia del sector turístico en España: ese año 2015 supuso el 11,1% del PIB y alcanzó los 2,49 millones de puestos de trabajo, lo que supone el 13,0% del total de empleos del país.

Lo novedoso del planteamiento de este informe respecto a los anteriores citados es que cifra en 695.104 los trabajadores, cuyas tareas corresponden a funciones y capacidades clasificables dentro de las profesiones de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), independientemente del sector de actividad de la empresa en que trabajan. Entre ellos se incluye, por ejemplo, un licenciado en informática contratado como programador informático en un hospital (actividad de la empresa: sanidad) o bien un ingeniero técnico que realiza tareas de su especialidad en una empresa del sector energético.

Nuevos puestos

A efectos del número global de empleos la irrupción de nuevas tecnologías, incluso cuando desplazan a otras, puede tener efectos positivos. Es un fenómeno de difícil cuantificación porque en la creación y destrucción de puestos de trabajo influyen muchos factores no tecnológicos, como: coyuntura económica, regulación gubernamental, aparición de competidores y nivel de infraestructuras y de desarrollo del país.

Varios estudios llegan a la conclusión de que el cambio tecnológico genera nuevos empleos por lo que el número global de puestos de trabajo podría aumentar. Encontrará más información en el informe completo.

La gran paradoja de nuestra era

Una aparente incongruencia es que las personas a quienes más beneficia la economía automatizada, es decir, aquellas con mayor nivel de formación y salarios más elevados, dedican al trabajo muchas más horas que sus colegas de hace un par de décadas, cuando el paradigma proclamado hace unos años era que cada vez podríamos disfrutar de mayor tiempo de ocio.

Conclusiones: Prepararse para el cambio

Para bien y para mal, las nuevas tecnologías seguirán influyendo en nuestras vidas. Pero estudiantes, empleados, directivos y accionistas de empresa y responsables políticos pueden tomar medidas para maximizar los efectos positivos y disminuir los negativos.

La educación es clave. Según los profesores del IESE Pastor y Mercadal, es preciso configurar un sistema educativo completamente nuevo, desde primaria hasta postgrado. Las competencias que requerirán los trabajos del futuro serán muy diferentes.

 A nivel personal, es imprescindible mantener una actitud de apertura y adaptación al cambio. Millones de profesionales han sabido continuar su vida laboral como autónomos o freelances después que, por los motivos que fuera, dejasen de estar en nómina en una empresa.