Project Management

Principales utilidades y beneficios del Scrum Board

Scrum es una de las metodologías ágiles más prestigiosas a nivel mundial. Su esencia es el trabajo en equipo y el desarrollo de prácticas basadas en la colaboración para la obtención de buenos resultados.

Está especialmente diseñada para entornos complejos o donde los requisitos cambien a gran velocidad. Para ello, plantea un modelo de resultados basado en entregas parciales y regulares del producto final, lo que da pie a la intervención de los clientes de cada proyecto y a la implementación de soluciones cuando sea el caso. Los valores esenciales de esta metodología son la flexibilidad, la competitividad, la innovación, la flexibilidad y la productividad.  

Principales características del Scrum Board

Sin embargo, cuando centramos nuestra vista en Scrum y nos proponemos definirla, a menudo olvidamos que gran parte de su éxito como herramienta de gestión radica en una sencillo elemento: el Scrum Board o pizarra de Scrum. Este tablero funciona básicamente como centro de información de los proyectos que se gestionan bajo la metodología Scrum. En él se apuntan todas las novedades y el estado de las distintas iteraciones que componen un proceso. Gráficamente, el Scrum Board consta de varias filas y columnas en las que se añaden las distintas tareas previstas. El objetivo es hacer un seguimiento y una monitorización de cada una de ellas en casillas que reflejen el momento de inicio, su evolución y, por último, la fecha y el plazo en el que han sido ejecutadas. Dada su importancia, debe estar ubicado en un lugar visible y al que tengan acceso los integrantes de los equipos de trabajo. No puede ser exclusivo de unos pocos, pues de este modo perderá gran parte de su funcionalidad. Si se elabora en formato digital, el programa debe facilitar el acceso de los participantes en el proceso desde los distintos dispositivos o plataformas.  

¿Cómo reflejar las tareas previstas en un Scrum Board?

A la hora de distribuir la información en el Scrum Board, es importante seguir una serie de consejos para evitar datos redundantes o innecesarios. Recordemos que el objetivo de este recurso es la claridad y la posibilidad de tener una imagen conjunta de los proyectos. Puedes hacerlo de la siguiente manera:

  • Nombre del proyecto y de los equipos de trabajo. Por lo general se hace con colores o con fotos de los participantes.
  • Definición del hecho. Esta información es la que nos servirá como base para la posterior división del proyecto en iteraciones o fases. Una idea recurrente es la de destinar un objetivo para cada iteración.
  • Lista de objetivos generales. El tablero también puede incluir, de forma resumida, los objetivos generales del proyecto.

En cuanto a cada iteración, la información debe ser precisa y fácil de comprender. Los especialistas en esta herramienta recomiendan incluir tres elementos:

  • Objetivo de cada iteración. Las iteraciones no se deciden al azar o según el estado del clima. Si algo merece ser llamado como tal, es porque existen metas concretas que los equipos de trabajo deben cumplir.
  • Gráficos de horas pendientes. Son las casillas que van ilustrando el estado de cada iteración y su evolución.
  • Calendario de eventos. Todos los proyectos tienen fechas clave. El Scrum Board debe incluirlos para tenerlos como referencia.

 

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