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Logística de almacenamiento: 5 tipos de acopio de productos

logistica de almacenamiento

La logística de almacenamiento de un producto es tan importante como su calidad. De ahí que las empresas se esmeren en poner todos los recursos que tienen a mano para que esta etapa de la producción sea eficaz y los artículos puedan llegar de manera oportuna  a los respectivos puntos de venta de la marca.

Esto aplica no sólo para las empresas de alimentos y productos tangibles, que han sido las que tradicionalmente se han empleado a fondo en esta materia. Hoy día también es propio de los denominados artículos intangibles.

A las nuevas tecnologías les debemos que estos últimos productos, sin duda alguna menos convencionales, deban tener a su vez una logística de almacenamiento, por ejemplo la sangre que se almacena en bancos, los órganos o la esperma, entre otros.

 

Tipos de logística de almacenamiento, ¿con cuál te quedas?

Pero los avances tecnológicos no sólo han hecho que artículos poco convencionales se sometan a una logística de almacenamiento. También, y sobre todo, han generado una necesaria clasificación de los tipos de almacenamiento a los que puede recurrir una empresa en función de los materiales y sus características. Veamos algunos:

1. Almacenamiento de materias primas:

Corresponde a aquellos productos que forman parte del nivel primario de las cadenas de producción, es decir, materiales en estado puro o que no han sido empleados antes en ningún otro proceso productivo. Las empresas que realizan este tipo de logística de almacenamiento procuran que el almacén en donde se ubican las materias primas esté lo más cerca posible a la planta de producción.

2. Almacenamiento de productos intermedios:

También denominados productos semielaborados, son todos aquellos que si bien han sufrido modificaciones o usos anteriores, aún se encuentran en una etapa media de la producción y sirven como enlace entre los niveles iniciales de la misma y los posteriores. Deben estar disponibles de forma inmediata y por eso las empresas los almacenan en la misma fábrica.

3. Almacenamiento de accesorios:

En este caso se trata de  productos que complementan la producción o sirven de material auxiliar. No demandan una logística de almacenamiento especialmente compleja y basta con destinar un lugar adaptado para su estancia.

4. Almacenamiento de productos terminados:

Es el tipo de almacenamiento más complejo. Las condiciones del mismo no son iguales en todos los casos; son las características de cada producto las que nos ayudan a definir bajo qué condiciones y ciclos deben almacenarse, qué cantidad de luz, la temperatura, entre otras. Además, la empresa debe tener en cuenta un elemento fundamental: la demanda de los consumidores o clientes. El almacén debe garantizar disponibilidad constante y alta rotación del inventario.

5. Almacenamiento de refacciones:

Las refacciones son los artículos destinados a corregir o reparar las unidades que ya han están en manos de los consumidores, y por ello corresponden a la etapa de postventa. Si bien las incidencias de este tipo son mínimas si se las compara con las ventas totales, as empresas siempre deben disponer de material en este almacén para satisfacer peticiones y necesidades de último momento.

 

La logística de almacenamiento es una función que va mucho más allá de la labor de acopio en un almacén. Detrás de ella hay un minucioso estudio de las características de cada producto y de las condiciones de su almacenamiento.