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¿Qué elementos intervienen en el entorno competitivo?

Algunas empresas suelen reducir el término entorno competitivo a las marcas con las que disputan una determinada cuota de mercado. Si bien es cierto que éstas son el principal elemento a tener en cuenta, no son ni mucho menos el único. En este post te demostraremos que se trata de un concepto mucho más amplio.

 

¿Entorno competitivo o estructura de mercado?

Entorno competitivo y estructura de mercado son dos términos que guardan una estrecha relación, aunque no puede decirse que signifiquen exactamente lo mismo. Una forma de explicar lo anterior puede ser la siguiente: la estructura de mercado es como el campo de fútbol donde tiene lugar un partido entre dos equipos, mientras el entorno competitivo es el partido en sí mismo, es decir, la rivalidad.

Ojo, no es un símil para nada gratuito. La estructura de mercado, al igual que el campo de fútbol, tiene unas reglas que deben ser acatadas por quienes intervienen en el juego. Dichas reglas son fundamentales para que las acciones fluyan dentro de ese campo, entre ellas las relativas a la competencia.

 

Otros factores a tener en cuenta en el entorno competitivo

Hecha esta aclaración, conviene añadir que las marcas rivales no constituyen el único factor a tener en cuenta a la hora de realizar un análisis del entorno competitivo.

Al igual que un equipo de fútbol tiene que hacer frente a elementos externos como la presión de los hinchas del conjunto rival, las condiciones del césped, la lluvia o el calor, el estado anímico de sus jugadores, entre otros, las empresas también deben tener en cuenta factores como los que detallamos a continuación:

  • Condiciones económicas mundiales:

Ninguna empresa, por más pequeña que sea, puede ignorar lo que sucede a gran escala en la economía mundial. Los coletazos de sus dinámicas tarde o temprano acaban por condicionarlo todo, incluidos los mercados locales y las condiciones en las que cada marca emprende su labor competitiva.

  • Competidores indirectos:

Si bien conviene mirar siempre al competidor que tenemos al lado, no estará nada mal echar un vistazo a esos otros que, menos visibles que los primeros, también condicionan nuestras aspiraciones de posicionarnos y diferenciarnos.

  • Escasez de mano de obra regional o nacional:

Las empresas que trabajan con materias primas o que se desenvuelven en sectores primarios de la economía deben tener muy en cuenta la mano de obra disponible, pues sin ella será imposible que compitan acertadamente en el mercado. En este sentido, conviene analizar el número de trabajadores, las condiciones de empleo, los términos contractuales, el reclutamiento, etc.

  • Desastres naturales:

La actividad de determinados negocios puede verse afectada por desastres naturales de gran impacto. Aunque éstos no se pueden prever completamente, sí estamos en condiciones de mitigar sus efectos con sistemas de riesgos.

  • Tecnología:

Los avances tecnológicos, y por ende la aparición de productos o servicios que los apliquen, suelen generar brechas significativas entre unas marcas y otras. No se trata de invertir en ellos simplemente porque responden a una tendencia global; el objetivo debe ser, por el contrario, competir mejor en el mercado donde operamos. ¿De qué otra manera pueden entenderse, si no, las grandes sumas de dinero que invierten año tras año las grandes compañías?

 

Todos estos elementos son los que debes tener en cuenta de cara a un análisis de tu entorno competitivo. ¿Cuáles de ellos ya los has incluido en tu lista?

 

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