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Si eres innovador pregúntate porque las cosas salen mal y busca el lado bueno

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Historia de la InnovaciónConocer la Historia de la Innovación es una recomendable forma de aprender y entender que la Innovación no es algo que se pueda planificar y controlar como la Calidad.

Uno de los casos interesantes de esa Historia es el del Teflón. El Teflón es la marca y nombre comercial del politetrafluoretileno (PTFE) cuyo descubrimiento en el año 1938 se debe al químico Roy J. Plunkett. En esa época Plunkett trabajaba en un laboratorio de la empresa DuPont™ con el objetivo de investigar como se podía producir tetrafluoretileno (TFE) de forma industrial, para ello diseñó una planta piloto para realizar experimentos que fuesen efectivos para producir grandes cantidades de TFE y además hacer reaccionar el TFE con otros productos químicos para crear nuevos compuestos. Un día en que estaba realizando un experimento su ayudante le avisó que algo anómalo había ocurrido, que algo no funcionaba y el experimento había sido un fracaso. Sin embargo fue a ver el cilindro en que se había producido la anomalía y al abrir la válvula de salida del gas vio que no salía nada, en cambio comprobó que dentro del mismo se había generado algo. En vez de tirar el cilindro a la basura decidió investigar que había dentro, y descubrió que el TFE había polimerizado: había inventado el politetrafluoretileno. A continuación investigó qué era ese nuevo material y qué características tenía, descubriendo que era un material inerte frente a todos los disolventes, bases y ácidos que disponía. Una característica muy interesante es que además era antiadherente: ¡había descubierto el mejor antiadherente de la Historia de la Humanidad!.

Aunque se dio cuenta que ese producto era diferente de lo que hasta ese momento se conocía no sabía cómo podía darle una utilidad práctica, así que decidió compartir ese conocimiento con otros miembros de su empresa que también investigaban en polímeros (una forma de innovación abierta entre filiales de una empresa).

Como consecuencia del trabajo de investigación de aplicaciones de los científicos e ingenieros de Dupont se decidió desarrollar una línea de negocio que dio lugar a la creación y registró de la que hoy en día es una de las marcas más conocidas de Dupont: Teflon®.

Primeras enseñanzas de este caso:

  • Algo que creas que es un fracaso puede ser la semilla de un éxito.
  • La innovación disruptiva se encuentra en lo inesperado y en lo extraño.
  • Si crees que algo puede ser útil pero no sabes cómo, compártelo con los que creas que pueden darle utilidad (pero antes asegúrate de tener su propiedad industrial).
  • Si es algo novedoso crea una marca para desarrollarlo y comercializarlo.

Años después en 1954 un ingeniero francés, Marc Grégorie, que utilizaba el teflón como recubrimiento de su hilo de pescar para que no se le enredara en la caña; recibió en su casa la petición de su mujer que se le ocurrió, al observar su capacidad antiadherente, que se lo pusiera como recubrimiento de sus sartenes para que no se le pegarán las comidas al cocinar. Se pone a investigar e inventa un proceso que permitía unir el PTFE al aluminio con lo que consigue crear una de las aplicaciones más exitosas del Teflón: la paella antiadherente. Dos años más tarde crea la empresa Tefal para fabricar y vender sartenes antiadherentes que se convierte en los años el líder mundial en este tipo de productos y posteriormente esta empresa también desarrolla otras líneas de productos que aplican el teflón como recubrimiento.

Segundas enseñanzas del caso:

  • Los usuarios son capaces de inventar nuevas aplicaciones que en la empresa puede que a nadie se le ocurra. Hay que estar dispuestos a recibir propuestas inverosímiles (otra vez la Innovación Abierta).
  • Las aplicaciones más exitosas son las que solucionan problemas del día a día, los problemas recurrentes y que afectan a un gran número de personas.
  • Estas aplicaciones pueden llegar a ser el germen para crear nuevas empresas que innoven al desarrollar y comercializar productos y servicios que no existían hasta ese momento.

Como hemos visto de la Historia de la Innovación podemos aprender enseñanzas útiles para nuestras innovaciones.

 

Escrito por Gian-Lluís Ribechini.

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