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Fusiones y adquisiciones de empresas, ¿cuándo hacerlo?

fusiones y adquisiciones

Existen distintas fórmulas para el desarrollo empresarial, entre ellas las fusiones y las adquisiciones de otras empresas o de capitales externos.

La fusión es una figura que supone la integración de al menos dos empresas para dar paso a una tercera, que en realidad es la mezcla de ambas. Aunque en principio la relación entre éstas debe ser equitativa, y justa, la experiencia ha demostrado que, aunque sea mínimamente, siempre existe el dominio una de alguna de las dos partes.

En cambio, las adquisiciones son acuerdos mediante los cuales una empresa adquiere parcialmente o en su totalidad a otra compañía. El grado de predominio de una u otra lo determinarán las condiciones del acuerdo, aunque por lo general suele imponerse el criterio de aquellas que mayores aportes —logísticos, físicos, económicos— han hecho.

 

Fusiones y adquisiciones, ¿cuándo apostar por cada opción?

Aunque tanto fusiones como adquisiciones son estrategias de desarrollo externo a las que eventualmente pueden recurrir las empresas, las diferencias entre ambas radican en el tipo de convenio que sella la relación entre las partes involucradas.

Para tener una idea más amplia de lo que suponen estos dos conceptos, veamos algunas de sus características y sus principales modelos:

a. Fusiones:

Las fusiones se caracterizan por la unión de dos o más empresas y la pérdida de la personalidad jurídica de al menos una. Hay 3 modelos principales de fusión:

  • Fusión pura: se presenta cuando dos o más empresas de tamaño similar se unen para formar una nueva empresa, a la cual aportan todo su capital y sus recursos. Las entidades originales se disuelven.
  • Fusión con aportación parcial al activo: una de las empresas es absorbida por otra o por un conglomerado. La empresa que absorbe no cambia su razón social ni su personalidad jurídica; la empresa absorbida sí.
  • Fusión por absorción: una de las empresas que se fusiona aporta sólo una parte de su capital. Aunque se genera una nueva sociedad, cada empresa puede seguir existiendo de manera independiente a las otras.

b. Adquisiciones:

La fórmula convencional para la adquisición de empresas ha sido la compra-venta. Sin embargo, en los últimos se han empleado dos técnicas adicionales:

  • Apalancamiento financiero: se presenta cuando una empresa es incapaz de asumir por sí sola los costes de un proyecto o iniciativa. La segunda empresa se convierte en la fuente de financiación.
  • Oferta de adquisición de acciones: esta relación se establece cuando una empresa compra una parte o todas las acciones del capital social de otra. En el momento del cierre del acuerdo deben quedar establecidos elementos como el precio, la participación, el futuro de los trabajadores, etc.

 

Además de las fusiones y adquisiciones, una tercera figura de desarrollo externo que se suele presentar en los mercados es la de las alianzas entre empresas, es decir, una especie de relación sin pérdida de personalidad jurídica de ninguna de las dos partes y, además, basada en valores como la solidaridad y la cooperación.

 

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