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Claves de la automotivación

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Como avance en mi anterior post hoy vamos a ver las cuatro claves para automotivarse. Y es que no cabe duda de que a cada uno le han tocado unas cartas en la vida. Ahora bien, el cómo jugamos estas cartas es cosa nuestra.

La primera clave es la autoeficacia.

Este concepto fue acuñado Albert Bandura, psicólogo de la Universidad de Stanford, y se refiere a la creencia en nuestra propia capacidad de tener éxito, en nuestra habilidad para conseguir los objetivos que nos marcamos. Esta creencia tiene un elevado impacto en nuestro enfoque de cómo definimos los objetivos y en las decisiones que tomamos para conseguirlos. Las personas con una elevada autoeficacia, ven los objetivos difíciles como retos, mientras que las personas con unos niveles bajos, los ven como inaccesibles llegando en ocasiones a ni siquiera intentarlos. La autoeficacia determina también la intensidad que las personas ponen en cada intento, así como el número de intentos que realiza a pesar de los fallos que va acumulando.

La segunda clave es el pensamiento positivo.

En diversas ocasiones he mencionado que existen 7 maneras de pensar, siendo una de ellas el pensamiento optimista. Dije también que ninguna de ellas es la correcta, sino la combinación que en cada momento decidamos. En la decisión de lo que pensamos está la clave. En tener el control de nuestros pensamientos, que determinaran como vivimos nuestros sentimientos. Pero lo que siempre debemos ser capaces de hacer en pensar en positivo, que no es lo mismo que ser siempre optimista. Recuerda que la vida que vives es el resultado de tus actitudes y decisiones del pasado, y tu vida futura será el resultado de tus actitudes y decisiones que tomes hoy. Estamos más acostumbrados a anticipar el mal que el bien, y es natural, pues como animales que somos esto nos ha llevado a sobrevivir. Pero debemos vencer esta tendencia para dibujar un futuro en positivo, en color, atractivo porque esto incrementa las probabilidades de conseguir lo que nos proponemos. Hablando de probabilidades, se ha demostrado que el 90% de los problemas por los que nos preocupamos, jamás sucede. ¿Es eficiente pues preocuparse por ellos?

La tercera clave es el foco en los objetivos marcados.

Hablamos en su momento de la fijación de objetivos SMART. Hoy me gustaría mencionar la teoría del Dr. Edwin Locke, que ya en los años 60 identificó también 5 características de los objetivos:

  • Claridad: deben ser específicos, claros y medibles
  • Retadores: suficientemente difíciles como para que supongan un reto, sin llegar a ser imposibles de conseguir
  • Alcanzables: realistas y claramente relacionados con metas de un nivel superior. Es decir, debe poder verse la consecución de un objetivo como un paso hacia un objetivo superior
  • Realimentación: cuanto más y mejor feedback, mayores son los niveles de entusiasmo y motivación
  • Complejidad: no deben sobrepasar cierto nivel de complejidad, para no perder el tiempo pensando cómo debemos abórdalo.

Finalmente la cuarta clave es el entorno.

Y es que aunque hablemos de automotivación, el entorno nos afecta. Pensemos en la diferencia entre jugar una final de la Champions en el estadio del FC Barcelona con 100.000 espectadores, o jugarla con el campo vacío. ¿No es cierto que estos 100.000 nos transmiten su energía, tanto en positivo como en negativo? Bien, pues nuestra empresa, nuestro hogar, nuestro escenario vital es como ese campo de fútbol. ¿A quién invitas para que te apoye en tu proceso de automotivación?

No olvides que la automotivación no siempre aparece de manera natural. Aquí has visto en qué se basa, para que puedas hacerla crecer en ti. Recuerda que incluso aquellos que parecen siempre motivados, necesitan ayuda de vez en cuando.

 

Escrito por Lluís Soldevila.

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