Tendencias & Innovación

Gestión de empresas: cómo hacer el tránsito hacia la era digital

Uno de los principales retos de la gestión de empresas que provienen de modelos tradicionales es emprender el tránsito hacia la era digital, un proceso nada menor si tenemos en cuenta que un buen número de ellas no lo ha completado o simplemente fracasó en el intento de llevarlo a cabo. ¿Es tu caso?

Sea como sea, lo importante es tener claro que la transformación digital no se trata sólo de una tendencia. Es, ante todo, la condición más importante para que las empresas actuales se desenvuelvan con normalidad en cualquier mercado.

Hablamos, pues, de un proceso de adaptación en el que nos jugamos mucho: no sólo la capacidad de aspirar a nuevos escenarios comerciales, cuotas de mercado o segmentos de clientes; también, y sobre todo, la posibilidad de seguir existiendo como marca antes de que otro negocio ocupe nuestro lugar.

 

Transformación digital y gestión de empresas: 4 elementos

El proceso de transformación digital depende de las compañías en su conjunto, pero sobre todo de quien las lidera. Hablamos, pues, de las personas que se dedican a la gestión de empresas y asumen el liderazgo que supone un cambio de esta envergadura.

La cuestión está en saber asumir tal reto. Como decíamos antes, no todas las empresas están listas para dar el salto hacia el mundo digital; la realidad está llena de ejemplos de compañías que lo han intentado sin éxito.

¿De qué depende un resultado u otro? ¿Existe una fórmula o estrategia que garantice un tránsito eficaz? Tanto así, no, pero de lo que sí podemos hablar es de un conjunto de recomendaciones que pueden facilitar la transformación desde la gestión de empresas:

  • Tener la voluntad de emprender el cambio, pues aunque parezca algo demasiado obvio, muchas empresas han fracasado por este pequeño detalle. Es decir, sin una verdadera voluntad (anímica, logística, económica, tecnológica, corporativa), cualquier intento de transformación digital quedará reducido a cambios puntuales pero poco viables a futuro.
  • Adoptar la innovación como filosofía corporativa, pues apostar a secas por la transformación digital es como preparar una deliciosa tarta y no poder comérnosla. O comérnosla sin ganas. Para que la receta esté completa, se debe combinar tanto los recursos tecnológicos como nuestra capacidad como negocio de proponer y poner en marcha nuevas ideas.
  • Cambiar, sobre todo, la mentalidad del personal que nos acompañará en este proceso. Más que la compra de máquinas y artefactos tecnológicos de última generación, lo importante es cómo asumen nuestros colaboradores este tipo de cambios y qué tanto provecho le sacan.
  • Aceptar que nuestros productos o servicios también pueden cambiar con este tránsito hacia el comercio virtual. No sólo es la empresa o su logística la que sentirá en primera persona los cambios: también lo que producimos. Aunque se trate de marcas tradicionales, una buena gestión de empresas estará abierta a la posibilidad de innovar y adaptar lo que hasta el momento hemos conocido de una forma y no de otra. A eso es a lo que llamamos capacidad de adaptación.

 

Como vemos, la gestión de empresas es un ingrediente esencial a la hora de ejecutar la transformación digital. Y tú, ¿estás preparado para ello?

 

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