Tendencias & Innovación

¿Cómo definir la visión empresarial de mi negocio?

vision empresarial

La visión empresarial es un elemento ligado estrechamente a la identidad moral de un negocio. Por ello, lo más normal es que se defina en las primeras etapas del ejercicio comercial de las empresas o incluso en las fases previas de su constitución.

No sólo se trata de lo que cada negocio busca en el mercado en el que ha decidido intervenir. En realidad, es un concepto que va mucho más allá y que tiene que ver con la manera en que la dirección cree que se llevarán a cabo las estrategias de mercado de un negocio y cuáles son sus opciones reales de posicionamiento.

Lo ideal es que las empresas tengan clara cuál es su visión empresarial antes de que se haga efectivo su ejercicio en un mercado. Las que no lo hacen y se lanzan sin más a la competencia corren el riesgo de quedar a la deriva y sin un rumbo mercantil definido.

 

Visión empresarial, una cuestión de prioridades

A la hora de definir la visión empresarial, es mucho lo que ponemos en juego. No es un mero trámite ni una maniobra trivial. De lo que decidas en este momento dependerá en gran medida el rendimiento de tu negocio y el papel que éste ocupará en el mercado.

No todas las empresas entienden su labor de la misma manera. Aunque pertenezcan al mismo mercado, entre ellas siempre existirán diferencias en su enfoque de servicios o en los valores y elementos que consideren más importantes.

Veamos un ejemplo: las empresas A y B compiten en el mercado de la distribución de frutas en una capital española. Sin embargo, pese a que sus tácticas de comercialización son más o menos las mismas, no sucede lo igual con sus prioridades: mientras a la empresa A le interesa garantizar la calidad del producto en sus tiendas, la motivación de la empresa B es ampliar cada vez más su red de cobertura y abrir nuevos locales. Como vemos, son dos visiones empresariales distintas.

 

Pasos básicos para definir una visión empresarial

De ahí que el proceso de establecer la visión empresarial no sea tan sencillo ni se reduzca a un asunto meramente teórico. De hecho, a la hora de hacerlo debes tener en cuenta al menos 5 pasos básicos para garantizar buenos resultados:

  1. Determinar el marco de referencia del negocio, es decir, el área en el que se moverá y las condiciones en que lo hará. Por lo general, dicho marco se suele prever para períodos de 5 años.
  2. Materializar la misión de la empresa, que es algo relacionado con el rol del negocio en el contexto social y económico en el que opera.
  3. Tener en cuenta los objetivos a medio y largo plazo del negocio, dado que estos son el origen de la acción comercial. Una vez hayas definido la visión empresarial, ésta servirá de base para futuros objetivos y planes.
  4. Integrar la suma de valores que definen la empresa, no solo de cara a los clientes sino también a nivel interno. Recuerda que los valores corporativos influyen tanto en las labores diarias de la organización y en sus distintos niveles, como en las decisiones de mayor alcance.
  5. Crear cultura empresarial, es decir, sentar las bases para que todos los integrantes del negocio compartan una serie de principios y metodologías que determinarán la manera de ser y de actuar de la organización.

 

Antes de tomar cualquier decisión al respecto, no te olvides que al definir de la visión empresarial estamos sentando un referente que influirá en las etapas esenciales de cualquier negocio: creación, nacimiento, crecimiento, consolidación y permanencia.