Project Management

Los riesgos de la metodología Scrum

La metodología Scrum es una de las más empleadas dentro del enfoque ágil. Sin embargo, para evitar errores hay que tener presente que Scrum no es sólo un conjunto de técnicas, sino un marco de trabajo que, como tal, tiene que ser moldeado en la forma que cada proyecto precisa.  En sus inicios, la metodología Scrum surgió como un marco ágil para la realización de proyectos de desarrollo de software, de ahí su apoyo a la innovación, aunque está comprobado que da buenos resultados también en otros ámbitos. Sin embargo, dado que el marco de Scrum es engañosamente simple, hay que tener cuidado de no caer en algunos de los errores más frecuentes de quienes lo aplican a sus proyectos.

Las desventajas más importantes de la metodología Scrum

Al aplicar Scrum, el ciclo de trabajo se repetirá hasta que se hayan completado suficientes elementos en la pila de producto, el presupuesto se agote o se alcance la fecha límite establecida. Pero, ¿cuál de estos hitos marca el final del proyecto? Precisamente esta cuestión pone de relieve el principal inconveniente de la metodología Scrum. Y es que, en términos de alcance, este planteamiento pierde toda la claridad que define su enfoque. A menos que se haya fijado una fecha final definitiva, las partes interesadas siempre pueden caer en la tentación de continuar exigiendo nuevas funcionalidades antes de dar por satisfactoria la entrega. Esto conlleva graves riesgos para el equilibrio del proyecto, en especial en lo que concierne al presupuesto y aprovechamiento de los recursos, ya que:

  • Si una tarea no está bien definida, la estimación de costes y el tiempo de proyecto no serán exactos, por lo que ésta podrá extenderse casi indefinidamente.
  • Cuando no se cuenta con el nivel de compromiso necesario por parte de los miembros del equipo, será complicado llevar el proyecto hasta su finalización exitosa.
  • En los casos en que la metodología Scrum se aplica para grandes proyectos o iniciativas llevadas a cabo por equipos formados por muchos integrantes, sus resultados no serán tan buenos.
  • Si los miembros del equipo no cuentan con la experiencia suficiente es posible que el proyecto no se pueda completar a tiempo.
  • Scrum funciona bien para la gestión de proyectos cuando el Scrum Master confía en el equipo, ya que un control estricto puede hacer que la metodología Scrum resulte demasiado agobiante y derive en la pérdida de motivación y el fracaso del proyecto.
  • Otro de los riesgos de Scrum a tener en cuenta es la dificultad de remontar el ritmo de trabajo tras producirse el abandono de alguno de los miembros del equipo durante el desarrollo.

Si bien la metodología Scrum tiene el potencial de transformar la concepción de la gestión de proyectos, hay que tener la precaución de, como Project Manager, saber elegir al equipo adecuado, plantear las condiciones de trabajo óptimas y dar a las reuniones De intercambio de información la importancia que merecen, a fin de evitar los principales inconvenientes de este enfoque.  

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