Project Management

4 formas de ejercer un liderazgo positivo

El liderazgo positivo implica compartir las creencias, el optimismo, la visión, el propósito y el plan de la organización. Esta transparencia forma parte de un proceso que logra inspirar y fomentar el entusiasmo en quienes reciben el mensaje. A través de palabras y actitudes las personas se ven capacitadas para creer, actuar y ejecutar. Se desarrollan como individuos, crecen y hacen crecer a la organización y su proyecto, logrando resultados significativos y marcando la diferencia. ¿Sabes cómo conseguirlo?

 

 

Las 4 claves del liderazgo positivo que potencian sus efectos en individuos y organización

No sólo un buen discurso o la expresión eficaz de autoconfianza son suficientes para lograr ejercer un liderazgo positivo. Para mover al equipo en la dirección correcta es necesario:

  1. Hacer de la cultura de empresa una prioridad: compartir los valores y principios en que ésta se basa es tan importante como trabajar por lograr un ambiente libre de negatividad y un entorno de trabajo lleno de energía y optimismo. Es la mejor forma de lograr el equilibrio y aumentar el rendimiento individual de las personas. Aquí, el liderazgo positivo resulta esencial para luchar contra las adversidades que el día a día puede traer, a través de la creación de un sentimiento de pertenencia a un equipo ganador..

  2. Compartir una visión positiva: esta perspectiva debe ser clara, audaz y simple para que todo el mundo en la organización la pueda entender y sea capaz de organizarse alrededor de ella. También tiene que ser adecuada a los retos a los que es preciso enfrentarse y estar alineada con la dirección a seguir. El liderazgo positivo se verá reforzado si el compartir esta visión no es una actividad ocasional sino que se lleva a cabo todos los días de formas distintas. 3. Fomentar la participación: es esencial que cada persona en la organización comprenda la forma en que pueden contribuir a esta visión que se ha compartido con ellos. Resulta clave que el líder sepa escuchar y ponga atención al enfoque y propósito de cada punto de vista, para fomentar la cohesión del grupo y aprovechar las buenas ideas.
  3. Identificar las oportunidades: y convertir los retos en nuevas posibilidades, transformando los problemas en ventajas y las barreras en soluciones positivas. Como líder, este punto es fácil de poner en práctica cuando, por ejemplo, se escucha una queja y se propone una reunión informal para generar nuevas ideas y caminos para resolverla, que terminen desembocando en innovación y motivación para el equipo.

El liderazgo positivo es una forma de trabajar, relacionarse con los demás y comunicarse en la que las acciones prevalecen sobre las decisiones, las oportunidades son la realidad detrás de los problemas, los desafíos se entienden como una forma de aprender y el día a día es la mejor ocasión para avanzar hacia la excelencia a través de la mejor continua.

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