Tendencias & Innovación

Max Burgers VS Mc Donald’s

Corría el año 2008 cuando un hamburguesería sueca recibió la reclamación de una madre que solicitaba que el restaurante dejara de empacar la comida en las cajas de cartón que iban a parar a la basura inmediatamente después que sus hijos, como cualquier otro niño, se quedara con las patatas y los juguetes que se incluían en ellas. La cadena, Max Burgers, una de las más famosas de Suecia, que contaba con 75 restaurantes en ese momento, le hizo caso. Y no sólo nadie se quejó del cambio, sino que las ventas de menús infantiles aumentaron. De hecho, desde el año 2006 la empresa había iniciado la reducción del efecto negativo en el medioambiente, instalando unos tejados eficientes que suponían un ahorro energético del 20%, utilizando únicamente la energía que provenía de los molinos de viento, y plantando árboles en Uganda. Y a partir de 2008 empezaron a etiquetar los menús con la cantidad exacta de dióxido de carbono (CO2) que se desprendía en la elaboración de cada plato. Según uno de sus directivos, uno de los problemas de ser una hamburguesería es, precisamente, la carne, debido a que se emana mucho más dióxido de carbono que en el caso de las hamburguesas vegetales. A partir de ese momento, Max Burgers aumentó la venta de las hamburguesas “alternativas” en un 16%. Desde entonces y hasta 2011 han abierto otros 45 restaurantes en Suecia, siendo más populares y rentables que McDonald’s, a pesar de que éstos triplican en número de locales comparado con la cadena local. Y después de haber abierto una franquicia en Noruega, han puesto sus ojos en la Europa continental. Una de las claves del éxito radica en pensar en verde, provocando la lealtad del consumidor. Pero la más importante ha sido el saber captar clientes nuevos, vegetarianos que nunca habían visto la hamburguesería como una opción, pero que gracias a las “Greenburgare”, las ensaladas y los batidos han logrado conquistarlos. Al otro lado del charco, en el propio Estados Unidos, la cadena de comida mexicana Chipotle ha triplicado sus ventas incluyendo en sus platos productos ecológicos provenientes de las granjas locales. O el caso de Naked Pizza, en Nueva Orleans, que desde 2009 ha aumentado sus locales de 24 a más de 500 con la seña de vender carnes de animales que no han consumido antibióticos. Para Max Burgers, como a las otras empresas, la sostenibilidad las ha llevado a la cima. ¿Sería posible una revolución similar en países como España o Italia? Nosotros, los pioneros de la comida mediterránea,  que nos vanagloriamos de comer más sano que los países nórdicos y por supuesto, que los norteamericanos, ¿valoramos esa diferencia de la misma manera? ¿Tenemos el mismo nivel de conciencia? ¿Se transformaría este cambio de conciencia en un aumento de las ventas y, por ende, de los beneficios?

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