Tendencias & Innovación

¿Cómo desarrollar la cultura de la innovación?

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La innovación empresarial es un tema candente en estos días. En una encuesta de marzo realizada por Capgemini Consulting, dos tercios de los encuestados dijeron que están trabajando en el desarrollo de una cultura de la innovación, y el porcentaje de empresas líderes con un rol de innovación formal aumentó diez por ciento. Para los empresarios, el desarrollo de una cultura de la innovación es un objetivo codiciado, pero a veces difícil de alcanzar. Jeffrey Phillips, co-fundador de OVO, una firma de Raleigh, Carolina del Norte, la consultoría de la innovación ayuda a una variedad de organizaciones a ser más innovadoras. Esta disciplina es posible desarrollarla, pero se le debe dedicar mucho tiempo y atención. Los negocios se inician a partir de una mentalidad emprendedora. Alguien decide ofrecer un nuevo producto o servicio en el mercado. Se mide lo que las empresas crecen, pero el crecimiento puede mermar la visión de futuro y acabar siendo menos expansivo. Las empresas comienzan pensando que no tienen un mercado que defender, y por lo tanto, no están dispuestas a aceptar nuevas ideas a fin de cambiar y adaptarse a medida de las demandas de ideas. La estructura fundamental los negocios está cambiando. Muchos de los empresarios tienen miedo de perder el control de lo que entienden y saben hacer bien, y eso hace que no se aprovechen de las oportunidades para cambiar el mercado porque tienen miedo del cambio. Los productos no cambian, pero sí los modelos de negocio. Pero para ello es preciso que los líderes empresariales estén abiertos a cambio. También es preciso motivar a los empleados a ser más innovadores. Por lo general, las motivaciones extrínsecas, como el pago de dinero en efectivo o dar algún tipo de recompensa, no es lo mismo que incentivar. Es bueno permitir a las personas desarrollar sus ideas en el marco empresarial. Empresas como Google y W.L. Gore & Associates, pueden salir al mercado con un área completa de nuevos productos, unidad de negocio o centro de beneficio y dejar que el empleado lo dirija. Esa es la mejor motivación. Para ayudar a los empleados a que piensen de manera más innovadora, se les debe requerir que tomen conciencia de que el mundo está cambiando, y la forma en que su negocio se ajusta a los cambios. Sus clientes pueden estar exigiendo un servicio más rápido, prácticas más sostenibles, u otra forma de entregar sus productos y servicios. Para diseñar soluciones que respondan a los cambios futuros se debe tener una visión de futuro. Hay que animarlos a ponerse en los zapatos del cliente e imaginar lo que el cliente está experimentando al hacer esta compra o participar con su empresa. Por otra parte, lo que mata la innovación suele comenzar por ignorar lo que el mercado le dice. O bien basarse en estudios secundarios del mercado en vez basarse en estudiar a sus propios clientes. Y también cuando no se detectan las tendencias. ¿Se puede medir la innovación? Ese es el problema. Sería bueno poder detectar cuánto aumentan las ventas gracias a ese esfuerzo innovador. Sin embargo, no es fácil.

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