Tendencias & Innovación

Apple, Google o Salesforce. Negocios arriesgados.

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emprendedores Hace pocas semanas inicié una aventura emprendedora al cuadrado. La idea nació no de la inspiración como pocas veces pasa, sino de la transpiración como dijo Edison. En este caso la transpiración se generó en una sesión de brainstorming con mi amigo Pau Garcia-Milà, en mi despacho y delante de una enorme pizarra blanca llena de post-it. Y emprendemos al cuadrado porque nuestra nueva iniciativa va dirigida a jóvenes emprendedores. Gracias a ello, hace apenas un mes estuve en Madrid delante de 200 emprendedores y futuros emprendedores en los que nadie superaba los 30, excepto yo. Conocí a tanta gente que apenas pude retener los nombres. Al cabo de dos días, ya de nuevo de Barcelona, me llegó un paquete por mensajero. Era una caja de madera, como las de cava o vino, con unas preciosas letras plateadas, y encintada con mucho gusto. Le acompañaba una tarjeta, también de exquisito diseño, dirigida a mi persona. Me agradecía la jornada y me invitaba a probar su producto. Un producto Premium para no dejar indiferente a quien lo recibe. Lo abrí, lo disfruté y les puedo asegurar que nunca había probado uno igual, a pesar de haber consumido cientos de ellos. ¿Pueden adivinar de qué se trata? Les apuesto a que no. ¿Han dicho vino, cava o champán? ¿Quizá jamón, caviar o foie? No. Un melón. Se trataba de un melón. Eso si, no un melón cualquiera, sino un Melón Platinum. Vender melones online es el proyecto de un joven emprendedor de Murcia, descendiente de agricultores. De hecho no venden melones, sino ‘experiencias platinum’. Y ya han llegado el Norte de Europa y Rusia. Este ejemplo me sirve para iniciar mi proyecto en este blog: decodificar el ADN de los emprendedores.  Y el primer gen identificamos es el gen “R”. Es el gen de riesgo. Del riesgo que supone romper, del riesgo que supone cambiar. Recuerden que sólo nos queda el cambio. Y cambiar las cosas es arriesgarse. Como se arriesgo Apple cuando decidió abrir su sistema operativo y desarrolladores externos a la compañía, y revolucionó el mundo de los smartphones con las Apps. Esta idea tenía la categoría de sacrilegio, pues Apple era un claro ejemplo de ecosistema cerrado. ¿Funcionó? A la vista los resultados. Arriesgarse es explorar nuevas zonas, más allá de las que denominamos de confort, para obtener resultados mejores. Arriesgarse es dar a tus empleados un 20% de su tiempo para que inventen sin riesgo, como hace Google. Sus casi 50.000 millones  de dólares de facturación parecen darle la razón. Forbes es conocida por sus rankings de ricos y no tanto por su ranking de compañías innovadoras. Casi todas ellas rompieron moldes, como la que aparece en primer lugar: Salesforce.com. Una compañía de software cuya logo lema es “No software”, y cuyo logo es una señal de “prohibido el software”. A mi modo de ver, tomar riesgo no es patrimonio de las grandes corporaciones. No hace falta vivir en Silicon Valley para ser emprendedor y tomar riesgos. Podemos vivir en Torre Pacheco y vender melones por internet. Sólo hace falta tener una mentalidad emprendedora. Escrito por: Lluís Soldevila

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