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Funciones esenciales de un director de operaciones

director de operaciones

El director de operaciones es otra de las piezas clave de cualquier negocio. Al igual que cargos como el de director de Recursos Humanos, de Gestión Financiera o los de la propia gerencia, de su buen funcionamiento depende la sostenibilidad económica de una empresa, sobre todo en lo que se refiere a la eficacia de los procesos.

 

 

 

 

Director de operaciones: evolución del cargo

Hasta los años 70 del siglo pasado, el director de operaciones era un cargo centrado en la minimización de costes y mejora de la productividad y rendimiento.

Sin embargo, en las décadas posteriores esta idea fue variando hasta el enfoque que se le da actualmente, el cual habla de una responsabilidad mucho más amplia que incluye la generación de valor de buena parte de los recursos disponibles de las empresas: capital, personal capacitado, materias primas, maquinaria, energía, entre otros.

Es decir, se trata de un cargo estratégico que tiene incidencia en toda la organización. Al director de operaciones ya no sólo se le exige mejorar la eficacia de los procesos en sí misma, sino también otros elementos derivados de dicha eficacia.

 

¿A qué se dedica un director de operaciones?

Máxima eficacia y costes mínimos son las dos premisas que debe seguir el director de operaciones de una empresa, independientemente de la naturaleza del negocio, el tipo de mercado en el que se desempeñe o las características de su modelo productivo.

Dada la versatilidad de su cargo y la incidencia que tiene en todos los niveles de la empresa, se le exigen habilidades de liderazgo, comunicación eficaz y, antes que nada, talento para la planificación estratégica. Entre sus principales funciones se destacan:

 

  • Establecer la estrategia de desarrollo de los productos en los mercados, tanto si son los tradicionales como otros a los que la empresa aspire a ingresar. Es decir, se ocupa de que los procesos internos estén a punto y las estrategias comerciales puedan llevarse a cabo.
  • Gestionar los recursos internos de los procesos. En esto se parece mucho al Project Manager o director de proyectos tradicional, quien vela por una buena distribución y empleo de los recursos en cada caso. Dentro de esta categoría se incluye la coordinación con los demás departamentos.
  • Garantizar la viabilidad y sostenibilidad de los procesos internos. Para ello, el director de operaciones está obligado a conocer en profundidad aspectos como la fuerza de ventas de la empresa, la capacidad de la misma para cumplir con los contratos y acuerdos suscritos, la conveniencia de las fechas de entrega, el grado de dificultad de las tareas y la calidad de las mismas.
  • Integrar todos los procesos internos del negocio, sin exceptuar ninguno. Existen multitud de procesos transversales en una organización (p.ej., desarrollo de nuevos productos o cumplimiento de órdenes (order fulfillment)). El director de operaciones parte de una premisa básica: los procesos son un todo; nada está fuera de ellos.

 

Adicionalmente, el director de operaciones debe trabajar de la mano con el director de Recursos Humanos para garantizar un clima laboral adecuado que contribuya a la consecución de los objetivos corporativos.

 

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