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OBS presenta el informe de: "Finanzas Personales 2016"

Finanzas personales

El decálogo del buen ahorrador

Las finanzas personales tratan de planificar el futuro de la familia o del individuo y su gestión económica se trata es como la de una pequeña empresa. Se necesita saber lo que se  tiene, lo que se debe, lo que se ingresa y lo que se gasta y, por supuesto, planificarse para lograr un futuro más próspero.

Las familias también deben conocer cuál es su situación de partida (activos, deudas, ingresos y gastos) y conocer sus objetivos, para poder diseñar un plan que logre alcanzarlos.

Pero las finanzas personales no sólo son planificación, sino que en dicha planificación hay que aprender a invertir los ahorros en productos determinados, como fondos, depósitos, o acciones para generar beneficios.

A través de unos prácticos y sencillos tips cualquier familia e individuo podrá ser capaz de elaborar una buena planificación financiera y el manejo de sus ahorros y riesgos.

Muchos son los consejos que hemos escuchado sobre cómo diversificar ¿Cuántas veces hemos oído hablar de no poner todos los huevos en la misma cesta? Pero en cambio, otras recomendaciones, también muy útiles, no son tan conocidas. En este documento hablaremos de ellas.

Bien es cierto que a muchas familias planificar su futuro financiero les cuesta. La pereza o simplemente el tratar temas que no consideran sencillos, hacen que habitualmente las decisiones de ahorro se dilaten en el tiempo, y esto es un gran error ya que, cuanto antes comencemos nuestra planificación y ahorro más posibilidades de éxito tendremos.

 

¿Cómo puedo empezar a ahorrar?

En primer lugar, empieza a invertir pronto. Cuando se comienza a invertir joven el tiempo juega a tu favor. Los intereses compuestos hacen que las inversiones que se realizan pronto dan mayores frutos que las que se realizan tarde.

En segundo, invierte periódicamente. El ahorro debe ser sistemático y programado. Vale de poco ahorrar de forma desordenada. Mensualmente se debe destinar un presupuesto al ahorro familiar.

Y por último, plantéate la posibilidad de buscar un asesor financiero. El asesor financiero puede ser muy adecuado para familias que requieran asesoramiento o aquellas que deseen tener un plan financiero elaborado de forma detallada. En caso de elegir un asesor financiero asegúrate de que sus conejos son realmente independientes y no interesados en función de lo que tú hagas o dejes de hacer con tus inversiones.

 

Dime cómo ahorras y te diré cómo eres

Perfil Muy Conservador

El inversor Muy Conservador tiene como principales objetivos la protección y la estabilidad patrimonial, por lo que admite una exposición mínima al riesgo.

El capital lo invierte principalmente en el mercado monetario, Letras del Tesoro, depósitos, bonos a corto plazo y otros activos sin exposición a bolsa ni riesgos similares. En general busca inversiones con probabilidad muy baja de obtener rentabilidad negativa.

 

Perfil Conservador

El inversor Conservador tiene como principal objetivo la estabilidad patrimonial pero también busca protección frente a la inflación, por lo que admite una exposición baja al riesgo. 

El capital está invertido principalmente en activos de renta fija y suele destinar en torno a un 15% del dinero a bolsa y otros activos de riesgo similar. Para intentar superar a la inflación, admite la posibilidad de que la rentabilidad de la cartera pueda ser negativa temporalmente, aunque con una frecuencia, duración y dimensión relativamente bajas. Muy ocasionalmente la rentabilidad negativa puede ser superior a lo normal en dimensión y duración, aunque en general se recupera posteriormente.

La rentabilidad anual bruta a largo plazo esperada por un inversor con este perfil se sitúa ligeramente por encima de la de los Bonos del Estado a 10 años.

 

Perfil Moderado

El inversor Moderado tiene como principal objetivo el equilibrio entre la estabilidad y el crecimiento patrimonial, por lo que admite una exposición intermedia al riesgo.

El capital está invertido principalmente en activos de renta fija y suele destinar en torno a un 35% del dinero a bolsa y otros activos de riesgo similar. Para optar al crecimiento patrimonial, admite la posibilidad de que la rentabilidad de la cartera pueda ser negativa temporalmente con una frecuencia, duración y dimensión media. Ocasionalmente la rentabilidad negativa puede ser superior a lo normal en dimensión y duración, aunque en general se recupera posteriormente. El inversor Moderado da menos importancia a las oscilaciones de la rentabilidad en el corto plazo y sitúa su horizonte de inversión en el largo plazo.

 

Perfil Dinámico

El inversor Dinámico tiene como principal objetivo el crecimiento patrimonial, por lo que admite una exposición significativa al riesgo.

Alrededor de un 60% del capital suele estar invertido en bolsa y otros activos de riesgo similar. Para optar al crecimiento patrimonial, admite la posibilidad de obtener rentabilidad negativa, que puede ser frecuente a corto plazo y que en determinados periodos puede ser coyunturalmente significativa y duradera. El inversor Dinámico da menos importancia a las oscilaciones de la rentabilidad en el corto plazo y sitúa su horizonte de inversión en el largo plazo.

 

Perfil Arriesgado

El inversor Arriesgado busca maximizar la rentabilidad para obtener un importante crecimiento patrimonial, por lo que admite una decidida exposición al riesgo.

Alrededor de un 90% del capital suele estar invertido en bolsa y otros activos de riesgo similar. Para optar a obtener un importante crecimiento patrimonial, admite la posibilidad de obtener rentabilidad negativa, que puede ser muy frecuente en el corto plazo y que en determinados periodos puede ser significativa y duradera. El inversor Arriesgado está acostumbrado a las oscilaciones de la bolsa y sitúa su horizonte de inversión en el largo plazo.

 

Qué productos son los más adecuados para tu tipo de perfil ahorrador

En general los perfiles más conservadores y/o con menos conocimientos financieros deben escoger productos financieros sencillos. Los fondos de inversión o los depósitos son adecuados para este tipo de perfiles.

Aquellas familias o ahorradores con más conocimientos financieros pueden optar por la inversión directa en acciones o bonos.

La inversión inmobiliaria puede ser válida para muchos perfiles de riesgo, pero recordando siempre su iliquidez y que su posesión obliga a asumir una serie de gastos recurrentes.

 

Productos para perfiles conservadores

Los depósitos bancarios, que ofrecen un tipo de interés fijo, o los fondos que invierten en activos muy conservadores, son los productos más habituales para este tipo de perfiles.

Es habitual que este tipo de perfiles mantenga un importante porcentaje de su patrimonio en liquidez, como por ejemplo, en cuenta corriente. En este caso, los productos de previsión son muy adecuados para este colectivo.

Los inmuebles también pueden formar parte de las carteras de los perfiles conservadores, siempre y cuando, para su adquisición se utilice poca deuda.

Productos para perfiles moderados

Los perfiles moderados son los que pueden invertir en mayor número de activos. Sus carteras suelen estar compuestas por renta fija y renta variable, normalmente a través de fondos de inversión, aunque en ocasiones también compran activos de forma directa.

Los depósitos bancarios pueden formar parte de la cartera de estos inversores, aunque no suponen el activo más importante, como sí ocurre en el perfil conservador. Los productos de previsión también son importantes para este colectivo.

 

Productos para perfiles arriesgados

Los perfiles arriesgados suelen tener la mayor parte de sus activos invertidos en renta variable y también en inmuebles. Los depósitos bancarios no forman parte de la cartera de estos inversores, o tienen una exposición limitada.

Tradicionalmente, este colectivo adquiría acciones de forma directa, como por ejemplo comprándolas en bolsa aunque actualmente la tendencia es a comprar fondos de inversión que su objetivo de inversión sea invertir en acciones.

 

CONCLUSIONES

  1. Todos podemos ser ahorradores si trazamos un plan concreto en función de nuestras ganancias y gastos.
  2. Ser un buen gestor del propio capital sólo es posible si se marca un plan a futuro.
  3. Existen productos que pueden ayudarnos a generar ganancias y/o a afianzarnos un futuro sólido.
  4. Es importante dar con un buen asesor que conozca bien nuestro caso.
  5. Tratar nuestra economía doméstica como una empresa es la manera en que podremos generar beneficios.

 

 

 

Solicite el Informe: Finanzas Personales 2016

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